viernes, 23 de octubre de 2015

"Camestruz"

(Camelum-struthionem) 


Este curioso animal habita en la parte mas seca de la sabana africana, estimando según el último recuento de 2012 que quedan unos 150 ejemplares. La extinción de esta especie es causada sobretodo por los cazadores furtivos que buscan al camestruz por las plumas de su cola, codiciadas en el mercado negro debido a las falsas creencias de que tienen poderosos efectos afrodisíacos. Se llega a pagar entre 300 y 400 euros por cada pluma.*


Debido a su gran estructura ósea y su largo cuello, es un animal enormemente delicado, ya que con un movimiento brusco puede partirse las cervicales. Combinado esto con que es un animal muy asustadizo, se están produciendo numerosas muertes al año por esta causa. La mayoría de las veces mientras come, ya que al sentirse amenazado efectúa un giro que le produce la muerte instantánea.

Un camestruz adulto llega a medir 190 cm de alto y pesa alrededor de los 200/250 kg. Siendo las hembras notablemente más pequeñas y menos cabezonas. Aunque estas son más agresivas que los machos.

Un dato curioso es que en la época de cría, son los machos los que se ocupan de cuidar los huevos (4 o 5 por cada puesta) hasta el instante en el que rompen el cascarón. Es en este momento en el que la hembra pasa a encargarse a tiempo completo del cuidado de los pequeños camestruces.

En la zona hay varios refranes o dichos populares refiriéndose al camestruz:

“Tienes la cabeza como un camestruz” (eres terco, cabezón)
“Eres como un camestruz macho en época de cría” (vago, que se está tocando los huevos todo el día”
“Si andas vigilante y atento, no te partirás el cuello mientras comes” (si andas vigilante y atento, no te partirás el cuello mientras comes)

*Según el ritual, el hombre debe restregarse la pluma del camestruz con la mano izquierda por los testículos mientras recita una serie de versos.
Estudios realizados por becarios de científicos de la Universidad de Ilinois, han demostrado que estas plumas lo único que provocan son cosquillas. Que aunque no producen el efecto deseado, “da mucho gustito” dice Brus Beket (becario del becario titular de la Universidad de Ilinois. Soltero, claro.)